martes, 3 de mayo de 2011

La Bocca della Verità.

Unos pasillos interminables nos invitan a romper los cristales si el incendio acecha.

A no permanecer sino poco tiempo (como si pudiera permanecerse mucho más), sobre todo si se da la feliz coincidencia de creernos estar embarazados...

Paisaje de fondo oceánico, lechos de roca blanca triturada enmarcados entre monolitos de cemento blanco, todo aquí es blanco.

Trigésima quinta consulta: Doctor  “Todo-irá-bien-ya-lo-verá”.

Luz a través de láminas de cristal y la vida se cruza conmigo en silla de ruedas.  Cerramos los ojos, (para no vernos).

No se mueva.

Y ese frío en la boca de la verdad que nos engulle mientras una función de onda se colapsa.

Ya le avisarán dentro de unos días, cuando el oráculo se pronuncie sobre su caso.

1 comentario: