La Senda del Medio no es otra cosa que anhelo, sólo apunta en una dirección, está llena de palabras y de silencios pero al final uno se da cuenta de que es como una puesta de sol "hay que verla" para entenderla.
El tiempo de los erizos quedaba atrás,
ya había germinado,
y ahora coronada de exoplanetas
huía raudal hacia el color,
esperando ingrávida en la puerta
(con la gracia de las nebulosas)
que llegara