sábado, 9 de julio de 2011

Axis

 
En Mí todas las cosas están ensartadas como una hilera de perlas en un hilo. (Bhágavad-Gitâ, VII, 7) ”

A bocanadas he bajado
Y ahora no recuerdo
Espero una palabra
Tuya y mía.

A Barlovento me llama
Tu poderoso viento
Ver pasar suaves los accidentes
Y el velamen desplegado

A buscar, pero no la filigrana
En ella pongo vanas esperanzas
Que luego nada
El engaño que al sol se deshilacha

A bucear, adentro, y aún más
Abandonadas las perlas ya sin valor alguno
Las decisiones, que tanto fatigan
Cuando al timón aferrados

A blancas alas supero
Si me refugio
Donde no hay escapatoria
Y siguiendo el cordel ¡he aquí un muchacho!

A buenos puertos
Tu nombre me sabe llevar
Quedarse en ninguno
La cortesía debida

A belleza opones justamente
Colosales brazos sutiles
Templando metales
Que aún resuenan al golpe preciso

A brisa fresca el hálito ascendente
Recuerda y nudos va desatando
Que otros lloraren
En la umbría penosa del exilio

viernes, 1 de julio de 2011

El mar no cesa


Vienes otra vez, ahora con otro vestido.
Y yo quisiera quedarme un momento más.

Pero tú vienes otra vez y me zarandeas.
Apenas el tiempo de coger un poco de aire.

Norte, luego Sur, luego… quién sabe.
La vista se nubla y los brazos pesan.

La espuma y la brisa siempre sonrientes, como si nada.
Rolando sin descanso siempre uno a través de tantos.

La flauta mágica



Qué hermosura en sus notas, subiendo y bajando.
A fe mía que me nubla y me lleva lejos.

Soy entonces como un expatriado.
Un miserable.
Alguien que sufre porque no entiende.
Si el sonido cesa.

Aunque mañana.
El viento caprichoso soplará.
Allá donde quiera.

Y nunca fue olvidadizo.