viernes, 21 de octubre de 2022

El ciclo de Carnot

 

 

Cada mañana la prensa goteaba
una fina llovizna ácida de insultos.
Desinformados,
unos contra otros,
confundidos.
Íntimamente, infinitesimalmente.
De tal suerte que nadie ya recordaba.
 
Era el progreso que a duras penas se abría paso,
trayendo el cálido fluir a quien más lo necesitaba.
Como una locomotora en las llanuras occidentales.
-        C´est la Révolution!:
Era el grito que asíncronamente entonaban
a muchas revoluciones por minuto!
Y a su paso, los bosques, los nativos …
La entropía siempre creciendo.
 
Y en cada vuelta, las posibilidades nebulosas
se afianzaban del lado de lo más probable,
de lo mediocre.

 

lunes, 21 de febrero de 2022

La Kaaba

 

La brisa a favor lo alentaba sobre la nivelada superficie.

Era la Infinita voluta que medían acompasados los pasos.

El corazón en su ritmo.

Era la lucha.

La lucha ya perdida.

La lucha siempre perdida de antemano.

Y enfrente el tiempo,

que se alza como titán o como un dios anciano.

 

Y otros se aferraban aún más,

entregados con fervor a la competición.

Atentos sólo a llegar los primeros.

Oponente otro,

hermano otro.

Siempre habilitando el torneo.

Y el juego de los colores, las posibilidades.

Tú que me creas con la sombra.

Que haces nacer la matemática,

la balanza y la flecha.

Tú que orbitas conmigo

¿No echas de menos como yo echo?

 

Se dejaba ir con cada vuelta.

Sabiéndose más rendido,

nublado,

su centro ya a la vista.

lunes, 31 de enero de 2022

El Arroyo

Bajaba presuroso y alegre

Siendo lo que era.

Daba la vida extrayéndola a chorros de lo hondo,

De la tierra.

Con las manos capaces,

Siempre tendidas, como velas.

Por donde la sangre soplaba intensa.

 

Y aunque no pueda nadie detener,

Estás más ya siempre.

Pero como un sol, detenido ahora en lo alto,

Envuelto en la nube del recuerdo.

 

Y aunque no pueda nadie comprender,

Estás más ya siempre.

En el pasar eterno que no pasa

En un vacío pleno que se queda.