Sintió el misterio en la Luna
aún envuelta en las sedas de la mañana
Y el corazón se le encogía
Oyó al ave como una fuente limpia
victoriosa desde su alminar la llamada
Y el corazón se le encogía
Tiró a la basura el pasado
separando la fracción orgánica y el plástico
Y el corazón aún se encogía
Luego a la llegada de la tarde
quiso ponerlo todo por escrito
Y el corazón ya no latía