miércoles, 4 de enero de 2012

Los seres alados

Una luz de medio punto se derrama dorando la cubierta vegetal incipiente.  Es la oblicuidad de la órbita, que todo lo retrata como si fuera una tarde eterna, un milagro arrancado a la crudeza del invierno, una golosina efímera.  Mickey mouse quiere surcar el frío azul al galope de un chavalillo y de la rotundidad secreta de quien más lo ama (el centro del mundo).  Un intento, casi... otro… otro más, ¡vamos, arriba, arriba!   La arena del arenero improvisado se torna castillo feudal con foso y dragones, pirámide egipcia de pulcra geometría, isla mágica o diana infinita donde atraca la divina fantasía de aquello que no debe perderse nunca, pero que casi siempre se pierde.  El poeta lee versos entrecortados de otro poeta cercano (o distante) bajo un cielo de lapislázuli, dejándose ir con ellos de esa manera tan especial.  Se apiñan en los parterres el romero, el tomillo y la lavanda junto a un lecho desordenado de rocas calcáreas.  Hora de irse,,, todo pasa tan deprisa.  Despedirse educadamente de los amiguitos y sacudirse bien la arena adherida en los párpados y en el corazón.  Alargar el camino de vuelta por entre la arboleda, la plazuela del parvulario y la insigne parroquia: No dejar ropa usada en la puerta, deposítenla en el ropero que hay en el  convento de los frailes, los miércoles por la tarde.  La abeja pasa zumbando un poco aturdida por los rigores del invierno.  Casi me derriba de regreso a su colmena.  Suele pasar cuando se vuelve de libar en exceso la rosa azul que no acertamos a ver de primeras.  Muy bajito yo la escucho “Dat Rosa Mel Apibus”.

Malva

El poeta se vistió con su camisa malva
y sus versos bajaron eternos.

Pero hoy ya se escribe cualquier cosa.
Acaso no saben que la poesía es malva,
que huele a malva,
que sabe a malva.

Y dicen mundo, casa, coche, teléfono.
Y dicen tú a veces.
Pero en realidad quieren decir yo,
muchas veces yo.
Siempre yo.

Y dicen rápido.
Ya todo es rápido.

martes, 3 de enero de 2012

El vuelo de Machado



(Pseudo-haiku sin más explicaciones)




Sobre el olivar
se vio a la lechuza
volar y volar