Todos agradecieron la brevedad del oficiante.
Los capiteles augustos abundantes de nidos que ahora ya no.
Púrpura ajada en lo más hondo,
pero señorial hasta el último momento.
El resto del panteón expectante.
El reparto de túnicas.
En los portales, algún devoto aún lloroso.
Y fue niña
y amó.
Y fue amada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario