El poeta se vistió con su camisa malva
y sus versos bajaron eternos.
Pero hoy ya se escribe cualquier cosa.
Acaso no saben que la poesía es malva,
que huele a malva,
que sabe a malva.
Y dicen mundo, casa, coche, teléfono.
Y dicen tú a veces.
Pero en realidad quieren decir yo,
muchas veces yo.
Siempre yo.
Y dicen rápido.
Ya todo es rápido.
No hay comentarios:
Publicar un comentario